¿Cómo se puede conservar la albahaca durante meses después de cosecharla?
Ampliamente utilizada en la cocina mediterránea, la albahaca realza sus platos de verano gracias a su sabor fresco y ligeramente alimonado. Tanto si te gusta el pesto tradicional como si la prefieres en ensalada de tomate, casi siempre es perfecta para realzar las deliciosas verduras del huerto. Si has seguido nuestros consejos para cultivar albahaca, seguro que tienes algunas de las plantas más bonitas de la manzana. Pero hay una pregunta que te ronda la cabeza. ¿Qué voy a hacer con toda esta cosecha? Por suerte, Permapotes tiene los mejores consejos para ti.
Métodos tradicionales.
Métodos tradicionales de conservación
Secado natural
La albahaca es conocida por ser rica en magnesio, así que sería una pena que el método de conservación que elijas le restara calidad nutricional. Pero, ¡tranquilo! Contrariamente a lo que podría pensarse, incluso deshidratada, sus minerales permanecen estables. Otra ventaja es que la vida útil del alimento puede prolongarse hasta seis meses si lo guardas en un recipiente hermético y a prueba de humedad. Esta técnica es bastante sencilla. Sin embargo, requiere un poco de tiempo (por término medio, tendrás que esperar una semana). He aquí cómo hacerlo:
- Lava y seca las hierbas con un paño de cocina .
- Haz pequeños ramilletes, que luego atarás con hilo de cocina.
- Coloca las hierbas en un ramillete.
- Suspender, boca abajo en un lugar con poca luz. Asegúrate también de que el aire de la habitación esté suficientemente seco y ventilado.
- Colócalos boca abajo en un lugar con poca luz.
Secado al horno
Si tienes prisa, ¡este es tu proceso! El secado por calor ofrece los mismos beneficios que la deshidratación por el método natural. La única diferencia es la rapidez del proceso. Para llevarlo a cabo, sigue estos pasos:
- Precalentar el horno a 60°C.
- Secar la ropa.
- Lava y seca las hierbas utilizando un paño de cocina. .
- Conserva sólo las hojas, y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado. .
- Hornee durante 10 minutos.
- Deje la albahaca en el horno apagado durante 2 horas.
- Conserve la albahaca en el horno durante 2 horas.
- Luego guardar en una lata hermética.
Congelación
¡Este es el mejor método de conservación para protegerse de microorganismos de todo tipo! Gracias a él, siempre tendrás disponibles tus preciadas hierbas. Para ello, sólo tienes que limpiar bien la albahaca y desprender las hojas. Puedes trocearlas o congelarlas directamente. Personalmente, no soy muy partidario de este proceso, ya que el alimento pierde parte de su calidad organoléptica. Es una pena para una hierba tan aromática.
Métodos un poco menos convencionales
Haz tu propia sal aromatizada
Si buscas un regalo casero útil, ¡te recomiendo esta pequeña manualidad que puedes hacer fácilmente con los niños! Aquí tienes la receta:
- Mezcla 25 g de albahaca fresca entera con 235 g de flor de sal.
- Vierte la mezcla en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado. .
- Colóquelo durante 24 h en un lugar oscuro y fresco (el horno apagado funciona perfectamente) .
- Una vez que haya desaparecido la humedad, lo único que tienes que hacer es poner tu sal en bonitos tarros herméticos que podrás decorar. .
Aceite aromatizado en dosis individuales
¿Te gusta utilizar aceite aromatizado para realzar tus platos? En lugar de comprarlo en el supermercado, ¡hazlo tú mismo! Después de lavar y quitar las hojas a tu albahaca, colócala en cubiteras. Añade un poco de aceite de oliva y mételo todo en el congelador.
Integra tu cocina en la cocina.
Integra tus plantas aromáticas directamente en las preparaciones
Por último, si eres lo suficientemente valiente, por supuesto puedes hacer preparaciones a base de albahaca y luego guardarlas en tarros. Si la idea de hacer una docena de tarros de pesto te echa para atrás, ¡trata de imaginarte disfrutando de esta deliciosa salsa durante los duros meses de invierno!
La albahaca es una de las plantas aromáticas más aromáticas del mundo.
Algunos consejos para cultivar con éxito tus hierbas aromáticas
Para empezar, ¡elige el barrio adecuado! En permacultura, utilizamos asociaciones de variedades para facilitar el crecimiento de los cultivos y prevenir la aparición de enfermedades. Esta práctica también funciona muy bien con las hierbas aromáticas. Para ayudarte a planificar la distribución de tu huerto, puedes utilizar nuestra herramienta de planificación. He aquí los matrimonios más felices:
- A la albahaca le gustan los tomates, la familia de las calabazas, la col, el hinojo y los espárragos.
- El tomillo se aclimata muy bien con las cebollas, las judías y las lechugas.
- El cebollino se aclimata muy bien con las cebollas, las judías y las lechugas.
- Los cebollinos conviven en buena compañía con manzanos, melocotoneros, madroños, groselleros y calabazas.
Por supuesto, te aconsejamos que sigas al pie de la letra este calendario, que tiene en cuenta la estacionalidad, ¡para poner todas las posibilidades de éxito de tu parte! Un último consejo: no dude en cortar las flores que se desarrollen, para evitar que la planta se convierta en semilla. Este truco tiene la ventaja añadida de que ayuda a fortalecer las hierbas aromáticas.