¿Por qué mis puerros no tienen mucho blanco?
Los puerros blancos son especialmente populares entre muchos consumidores de esta hortaliza de huerta de cultivo habitual. Tal vez le resulte difícil cosechar blancos de puerro de tamaño ventajoso. Para que esta codiciada parte disfrute del mejor desarrollo posible, debe asegurarse de que se siguen ciertas reglas.
Colocación de los puerros
Cuando quieras cultivar puerros en tu huerto, puedes utilizar varios métodos. Puedes sembrar plantones o comprar plantas directamente en un centro de jardinería. Sin embargo, si quieres cultivar puerros a partir de tus propios plantones, tendrás que armarte de paciencia, ya que las plantas tardan dos meses en poder trasplantarse. En este caso, puede ser una buena idea seguir un calendario de siembra. La ventaja de este método, sin embargo, es que tienes una variedad mucho más amplia a la hora de elegir las especies.
Si las plantas de puerro están en el mismo recipiente, te conviene ponerlo todo en remojo, para poder separarlas entre sí sin demasiado esfuerzo. A continuación, "aliña" los puerros, operación que consiste en retirar parte del sistema radicular hasta 2 cm y la mitad del follaje.
Luego obtendrá pequeñas plantas de puerro que serán más fáciles de plantar. Además, al reducir el sistema radicular, se favorece la aparición de raicillas y, por consiguiente, las plantas de puerro arraigan mejor en el suelo. Los puerros se trasplantan haciendo agujeros en la tierra con una herramienta adecuada, y los puerros pequeños deben regarse antes de plantarlos. Por supuesto, no olvide aportar un poco de compost.
Métodos para favorecer el crecimiento de los puerros blancos
Una vez que los puerros estén listos para ir a la tierra, puedes preparar su lugar en el jardín utilizando un serfouette. Todo lo que tienes que hacer es cavar una línea de unos 10 a 15 cm de profundidad, y luego instalar las plantas en ella, espaciadas 10 cm. Los puerros deben plantarse a unos 6 cm de profundidad. A medida que crecen, se va introduciendo la tierra alrededor del puerro. De este modo, favorecerá que gran parte de la planta se vuelva blanca bajo tierra, como resultado de eliminar la exposición a la luz. Al mismo tiempo, será beneficioso evitar dejar el suelo desnudo mediante el acolchado según los principios de la permacultura, para que el suelo retenga la humedad.
Además, las malas hierbas no deseadas lo tendrán mucho más difícil para crecer con este proceso. Las plantas de puerro también agradecerán una dosis regular de purín de ortiga, y su desarrollo será mucho mejor por ello. Al cabo de unas semanas, los puerros podrán finalmente ser acribillados. En resumen, la aplicación de todos estos pasos maximizará las posibilidades de obtener un puerro blanco de longitud apreciable.



